Carlos Coronas


Los territorios soñados es una instalación artística elaborada con grandes estructuras poligonales complejas cuyas formas simulan organismos sobre las que se sustentan tubos de luz de color que cambian su intensidad lumínica mediante sistemas electrónicos generando una sensación de organismos vivos.

Con las estructuras, construidas fundamentalmente de madera, se establece una composición espacial que ordena el espacio arquitectónico, ofreciendo numerosos puntos de vista y situaciones lumínicas diversas. La luz, que cambia de intensidad y de color, modifica también la percepción del espacio, que se convierte en el verdadero soporte de la obra.

Cada pieza tiene su propia luz que cambia de intensidad y color, proyectándose sobre el suelo y paredes de la cúpula del Centro Niemeyer creando un juego de infinitos, de diferentes atmósferas que inundan todo el espacio al ritmo de las respiraciones de cada una de las estructuras que conforman la instalación, como si de organismos vivos se tratara.